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ANTONIO ALVAREZ NUEVO ENTRENADOR ...NO LA RIFES NO LA RIFES..
Fecha: 27/03/2010
Fue un maravilloso jugador de fútbol y un competente ayudante de dos maestros del banquillo. Es decir, le sobra capacidad para ser lo que jamás ha sido: un buen entrenador. Antonio Álvarez pretende volver, en estos once partidos que le restan a la temporada, el mariscal que era en su etapa en activo. Aunque el césped dictará sentencia, su primera rueda de prensa promete cosas buenas.
Un sueño: “Gracias por la enhorabuena. Como jugador lo he sido todo en el Sevilla, he sido segundo… Y me ha llegado el día que esperaba. Tengo esperanza en sacar esto adelante. Se ha hecho realidad la ilusión de mi vida”.
Autoestima: “Apuesto por una manera de entrenar. Hay que dar confianza a los jugadores y darles ánimo para lograr los objetivos. Es la única manera”.
Sin excusas: “Los jugadores lesionados están lesionados y no puedo contar con ellos. Se usarán cuando sean necesarios. Para qué vamos a hablar de los lesionados. Levantar al equipo es una cuestión moral. Es un tema mental. Me veo capacitado para subirles el ánimo. Tenemos los jugadores que tenemos. No hay más. Con los que tenemos vamos a intentar hacer un equipo competitivo para ganar en Villarreal”.
Valiente: “Diez partidos dan para mucho. De aquí al domingo hay poco tiempo para cambiar la manera de jugar, pero luego están las demás semanas. Hay tiempo para cambiar el chip. Voy a intentar darle importancia al balón, jugar en el campo contrario y llegar arriba el mayor número de opciones posible… Apostar con un fútbol ofensivo, corriendo los típicos riesgos cuando se juega así. Es mi idea”.
Staff: “Con Manolo se han ido Jesús Calderón y Juan Lozano. Seguiré con Ramón Orellana, Nacho, Paco Leal y Ramón Vázquez. Vamos a sopesar si traemos a alguien más”.
Su salida: “Estás fastidiado, dolido. Pero gracias a esto he trabajado en otro departamento que desconocía, en la que aprendes cosas nuevas. He estado en el club en el momento justo”.
Buena relación: “Me he encontrado a un equipo con ganas de trabajar, con bajas pero en perfecto estado. Qué equipo no tiene bajas a estas alturas. Me he sentido arropado por el vestuario. A Luis Fabiano lo veo con ganas. Lo conozco y sé su manera de ser. Nos va a echar una mano. Voy a aprovechar sus ganas de trabajar”.
Estilo: “No he visto los entrenamientos anteriores. Quiero transmitir agresividad, competencia y buen trato de balón. Hay que entrenarlo para conseguirlo… El día de ayer fue un cacao y hoy estamos un poco más centrados”.
Segunda opción: “He vivido estas horas con naturalidad. Era consciente de los pasos dados por el club. Sabía que estaban tratando con Luis. Tras su negativa Monchi me dicho que entrenaría al equipo hasta final de temporada. Los nervios vienen después cuando te preguntas ¿pero esto qué es…?”.
Previsión: “Estamos a dos puntos del cuarto. Tenemos que ser optimistas. Estamos capacitados para ganar los 10 partidos. Luego la final de Copa es un cara o cruz. Pero partimos con un poco de ventaja”.
“Se puede volver al sello del equipo de Juande. Hay buenos mimbres, hay gente rápida, trabajadora… Pero no vamos a arrasar a los equipos en dos días. Ojalá. Hay buenos mimbres para jugar de esa manera”.
El toque, la velocidad, la basculación de los movimientos defensivos y de presión, la salida coordinada de los centrales, la implicación de los atacantes en el juego... Muchos detalles dejó la primera sesión a puerta abierta de Antonio Álvarez al frente de la plantilla del Sevilla. Fue un día de muchas charlas, a toda la plantilla y a varios jugadores específicos, como la que mantuvo con un jugador que está en un bajo momento de forma, Negredo, o la más larga con el capitán de la plantilla, Palop, con la que estuvo dialogando Álvarez por un buen espacio de tiempo al final del entrenamiento.
Lo primero que hizo Álvarez fue colocar un equipo muy similar al que elegirá como titular mañana para esbozar varias líneas maestras de los movimientos sin balón. "Apretamos arriba", insistía sobre la presión. Después, dividió a su plantilla en dos grupos y trabajó primero el los movimientos con los defensas y los medios centro disponibles: Stankevicius, Escudé, Dragutinovic, Fernando Navarro, Marc Valiente, Cala, Renato, Romaric y Lolo. Álvarez insistió en la coordinación de la retaguardia a la hora de tirar la línea adelante y hacer el fuera de juego o recular y también puso el acento en la salida rápida del balón, apoyándose en los medios, una vez que se produce el robo y la recuperación.
Luego hubo turno para los atacantes. "Toque rápido, buscamos las bandas y la finalización. Tenemos gente arriba que va muy bien al remate", animaba Álvarez a los suyos. A Luis Fabiano y Kanoute les pedía que volvieran "trotando" tras finalizar los ataques para evitar caer en fuera de juego. "Trotar, trotar, Luis, hay que volver trotando".
Ya en el partidillo a medio campo pidió intensidad y "toque rápido, no me importa perder el balón". "Es un campo pequeño, pero hay que tocar rápido". Y a los metas, con los que habló aparte sobre el saque de puerta, les espetó: "No la rifes, no la rifes". Toda una declaración de intenciones.
Por su recibimiento en el vestuario se nota que los jugadores van a estar con él. Cuentan aquellos que han estado presentes en la despedida del técnico saliente y en la entrada de Álvarez, que mientras que a uno no se le ha acercado casi nadie para despedirse de él, al otro se le ha recibido entre aplausos, en señal quizás de homenaje a lo que algunos de los integrantes del vestuario vivieron con él hace casi tres años. Cuentan de él que es un tipo tranquilo, que sabe mucho de fútbol, y que quiere que su equipo juegue como lo hacía él, tratando siempre bien el balón. En su doctrina, él mismo lo ha reconocido, está intentar recuperar el juego de la etapa de Juande Ramos.
Cuando Juande se marchó al Tottenham, no terminó de postularse como técnico con decisión y fue adelantado por Jiménez, y ahora que llega su oportunidad, quiere aprovecharla. Nacido en Marchena en 1955, jugó con el Sevilla 357 partidos entre el 74 y el 88 antes de marcharse primero a Málaga, y más tarde a Granada, y sólo una inoportuna lesión le apartó de ser internacional absoluto. Ahora está ante su gran oportunidad. En sus manos está convencer al club de que el técnico de futuro está en la casa.
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